El día que conocí a Los Chikos del Maíz
Al liberar este blog de artículos que saldrán en sus respectivas webs como Alifa o El Batracio Amarillo, abro una especie de sección de gente interesante que he ido conociendo aunque haya sido de manera puntual comenzando con un grupo que el 31 de mayo sacan disco nuevo, su ansiado y esperado “Pasión de talibanes”, el grupo de hiphop valenciano Los Chikos del Maíz.
Hace ya 6 años, tuve los primeros indicios del grupo gracias a un colega que publicó una breve crónica de su primera actuación fuera del PV y enlazó la descarga de su primer trabajo “Miedo y asco en Valencia“. Pocas veces antes se había oído unas rimas tan incendiarias que han ido creciendo en calidad e influencia. Desde mayo del 2006 estuve empapándome de temas como “Estilo Faluyah” o “Sultanes del Funk”, hasta que en 2007 salía el primer adelanto del disco bajo el nombre “A D10s le pido”. Hasta ahí, con un total de 8 canciones y creo que dos instrumentales ha estado el grupo girando por todo el Estado. A eso se le llama precisión y rentabilidad. Aparte, uno de los componentes sacó dos proyectos paralelos que han tenido buena cabida. Un año después de ese “A D10s le pido”, Los Chikos del Maíz actuaron en El Cuervo, un pueblo de Sevilla pegado literalmente a la provincia de Cádiz, aunque siendo escrupulosos, tocaron en un parque perteneciente a Jerez que el Ayto de esta ciudad cede a la antigua pedanía de Lebrija. Encuadrado en la “I Jornada de cultura urbana“, junto a una amiga diseñamos un cartel grande con la frase “Cuba va” que el colectivo Madrugá de la localidad se quedó para decorar futuros actos. Ahí fue mi primer punto de contacto con el grupo. Después vino una entrevista para El Batracio Amarillo unos meses después y desde la irrupción de las redes sociales en la sociedad, el contacto ha ido siendo más estable aunque de manera virtual hasta su actuación en Granada junto a Def con dos en solidaridad con enjuiciados con dos militantes de la UJCE que saludaron a los Príncipes de Asturias con banderas republicanas. Días después vino su paso definitivo a la fama de manera forzada cuando la caverna mediática acusó al grupo de apología al terrorismo días antes de actuar en Sevilla para conmemorar el 14 de Abril en la capital andaluza.
Fueron días de presencia en primera plana ante medios de ámbito estatal. Mi aportación fue simbólica, ofrecer una cronología de las novedades que iban ocurriendo sobre el tema además de extraer de la web de Antena 3 la noticia que apareció en televisión. A partir de ahí, el grupo subió en popularidad para propios y extraños destacando que el caso fue archivado. Todo esto ocurrió en 2010, aún faltaba un año para que “Pasión de talibanes” tuviese fecha definitiva de salida. Algunos montajes como el de Esperanza Aguirre mostrando una supuesta portada de “A D10s le pido” (enlace “cronología de una criminalización”) y algunas cosas más por el estilo fueron la puerta para hacer una colaboración seria en el videoclip del grupo, “El de enmedio de los RUN DMC (se me ha aparecido en sueños)”, con algunos diseños y gráficos que aparecen en el mismo gracias a Nikone Cons, que dirigió con maestría una obra de calidad que tiene ya más de cien mil visitas.
Lo demás es pura coincidencia (o no), hay constancia de que hay miedo a un planeta Mazorka.
Hasta aquí esta primera entrega de “el día que conocí a…” dedicado a Los Chikos del Maíz en reconocimiento a la salida de su primer disco. Próximamente, gente muy (pero muy) dispar con curiosas anécdotas.
